La trasluchada es una de las maniobras clave cuando navegamos a favor del viento en un Melges 32. En regata, una trasluchada eficiente puede marcar la diferencia entre mantener velocidad o perder metros valiosos frente a la flota.
Aunque a primera vista puede parecer una maniobra sencilla —cambiar de amura navegando con viento por popa—, en este barco de alto rendimiento exige precisión, coordinación y sincronización absoluta entre los tripulantes.
En este artículo analizamos cómo ejecutar una trasluchada limpia y potente, tanto con viento flojo como con viento fuerte, y qué papel desempeña cada miembro de la tripulación.
Una trasluchada exitosa en el Melges 32 depende principalmente de dos factores:
Rotación suave del barco
Ángulo de salida correcto tras la maniobra
Estos dos elementos deben ir acompañados del movimiento adecuado de la tripulación, que ayuda a controlar el equilibrio del barco y a mantener la velocidad durante toda la maniobra.
Cuando todo está bien coordinado, el barco mantiene presión en el gennaker y acelera inmediatamente al salir de la trasluchada.
En condiciones de viento flojo, el objetivo principal es ayudar al barco a girar generando balanceo (roll).
En este caso:
La tripulación debe moverse coordinadamente para inducir el balanceo del barco.
Este movimiento facilita la rotación y mantiene el flujo de aire en las velas.
El timonel debe buscar una transición progresiva, evitando giros bruscos que frenen el barco.
Cuando se ejecuta correctamente, el roll permite que el barco salga de la trasluchada con velocidad y presión en el gennaker.
En vientos fuertes, la prioridad cambia completamente. Aquí el objetivo es controlar la potencia del barco y mantener estabilidad.
Para lograrlo:
La tripulación debe hacer banda con energía (hiking).
El peso debe mantenerse fuera para controlar la escora durante la rotación.
El timonel debe mantener una rotación firme pero controlada, evitando movimientos excesivos.
Una buena trasluchada en viento fuerte se caracteriza por:
Control total del barco
Velocidad constante
Salida limpia hacia el nuevo rumbo
Uno de los puntos críticos de la maniobra es la gestión de las escotas del gennaker.
Durante la trasluchada:
Los trimmers en la bañera (cockpit) realizan un tirón fuerte y fluido de la nueva escota.
Una persona adicional en cubierta puede ayudar a acelerar el cambio de escota.
El trimmer encargado de la escota pasiva (lazy sheet) debe mantenerla controlada para evitar enredos.
Si la lazy sheet queda suelta o mal gestionada, puede engancharse o bloquear la vela, arruinando la maniobra.
Otro detalle importante es la gestión de la parte superior de la vela mayor.
El trimmer de mayor debe vigilar especialmente que:
La baluma superior no se quede enganchada en el backstay.
Esto ocurre con más frecuencia en viento flojo, cuando la vela pierde tensión.
Un pequeño ajuste en el momento adecuado puede evitar que la vela se quede atrapada y mantener la fluidez de la maniobra.
En el Melges 32, ninguna maniobra funciona si cada tripulante actúa por separado.
Una trasluchada rápida y eficiente depende de que timonel, trimmers y tripulación trabajen como una sola unidad.
Cuando la maniobra está bien sincronizada:
El barco rota sin frenar
El gennaker cambia de lado con potencia
La salida se produce con velocidad y control
Y en regata, esa diferencia puede significar ganar metros decisivos en cada popa.
Consejo Sailmaster:
Entrena las trasluchadas en series continuas durante los entrenamientos. La repetición mejora la sincronización del equipo y convierte la maniobra en un movimiento automático, rápido y potente.